Jesucristo es maravilloso y quiere
que todos además de ser salvos también tengamos vidas prosperas.
Por más que un padre quiera que sus
hijos sean unos buenos profesionales nada puede hacer si ellos no se esfuerzan
por lograrlo y dan lo mejor de sí.
Lo mismo sucede con Jesucristo, él
quiere que seamos prósperos, pero no va a darnos las riquezas si nosotros no
nos esforzamos y sobre todo si no somos buenos administradores de lo que él nos
da.
Por mucha fe que tengamos los
empresarios o emprendedores si no hacemos un buen plan o un buen presupuesto lo
más probable es que fracasemos en nuestra empresa.
Jesucristo a través del apóstol Lucas
No dice, solo tengan fe para
triunfar, él es muy claro y nos dice que debemos utilizar papel y lápiz para
hacer un buen presupuesto. Lucas 14: 28 “Porque
¿quién de vosotros, queriendo edificar una torre, no se sienta primero y
calcula los gastos, a ver si tiene lo que necesita para acabarla?”
El hacer negocios de manera
emocional y rápida sin un plan o sin un presupuesto nos puede llevar al
fracaso. V 29 - 30 “No
sea que después que haya puesto el cimiento, y no pueda acabarla, todos los que
lo vean comiencen a hacer burla de él, 30 diciendo: Este hombre
comenzó a edificar, y no pudo acabar.”
La fe es muy importante para un empresario,
pero esta fe debe ir acompañada de acción, la fe sin acción solo es emoción.
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