Lo más importante de un emprendedor
no solo es tener la capacidad de iniciar, desarrollar y mantener un proyecto.
Lo más importante de un emprendedor
es tener la capacidad de hacer que su emprendimiento no se muera juntos con el cuándo
ya Jesucristo lo llame a su presencia.
Muchas personas trabajan duro para
un día dejarles a sus hijos una jugosa herencia, el problema es que muchos de
ellos más se demoran en morirse que sus hijos ya han derrochado su fortuna.
El problema para que los hijos de
un emprendedor fracasen cuando reciben su herencia es que mientras el
emprendedor estaba con vida nunca involucro a sus hijos en la empresa que pensaba
heredarle.
Antes de pensar en cuanto le vas a
dejar de herencia a tus hijos primero piensa como los vas a entrenar para que
ellos sean capaces de administrar lo que les vas a dejar.
La biblia relata la historia de una
mujer que quedo viuda y en la pobreza absoluta, el profeta no le dio dinero le
ayudo para que ella y sus hijos empezarán a trabajar. 2 reyes 4: 4 “Entra
luego, y enciérrate tú y tus hijos; y echa en todas las vasijas, y cuando una esté
llena, ponla aparte. 5 Y se fue la mujer, y cerró la puerta
encerrándose ella y sus hijos; y ellos le traían las vasijas, y ella echaba del
aceite. 6 Cuando las vasijas
estuvieron llenas, dijo a un hijo suyo: Tráeme aún otras vasijas. Y él dijo: No
hay más vasijas. Entonces cesó el aceite.”
De nosotros depende que las
generaciones que dejamos sean generación de emprendedores o de fracasados.
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