Prosperidad no es lo mismo que tan
solo riqueza material. Riqueza material es la acumulación de bienes. La prosperidad
es integral tiene que ver con saber vivir bien en todas las situaciones que nos
presenta la vida.
Una persona prospera sabe disfrutar
de la vida cuando lo tiene todo o cuando está pasando por escasez. Filipenses 4:
12 “Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia; en
todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre,
así para tener abundancia como para padecer necesidad”
La felicidad de las personas
prosperas no está condicionada por las situaciones que esté viviendo, las
situaciones no lo condicionan, el condiciona a las situaciones que tiene que
vivir.
La única forma de mantenerse en
prosperidad es siendo agradecido y reconociendo que el poder para hacer las
riquezas no proviene de nuestra habilidad mercantil, el poder para hacer las riquezas
es un don que nos dio Jesucristo.
Deuteronomio 8: 18 “Mas
acuérdate del Señor tu Dios, porque Él es el que te da poder
para hacer riquezas, a fin de confirmar su pacto, el cual juró a tus padres
como en este día.”
Cada vez que miremos nuestras
empresas debemos recordar que con ellas debemos honrar y glorificar el nombre
de Jehová ya que más que de nosotros lo que tenemos es de él y por él.
Acordarnos de Jesucristo cuando
miramos nuestras riquezas es mucho más que tan solo saber que todo lo que
tenemos es gracias a él, acordarnos de él es patrocinar con nuestras riquezas
la Misión de Salvar al mundo.
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